lunes, 15 de abril de 2013

14.- El pecado original



14.- El pecado original

 Estamos formados por tres reinos, uno corporal o material, otro intelectual o moral, y otro espiritual. El reino material es el cuerpo, la parte mas baja del ser, lo externo, visible, palpable. El intelectual o moral, es el alma que se halla unida al cuerpo mientras pasamos por el mundo, y que, justamente, cuando se separa de éste, ocurre la muerte o el fin del paso por el mundo. La unión del alma con el cuerpo ocurre en la concepción misma, mientras los progenitores engendran el cuerpo, Dios crea el alma y la une a ese embrión en el seno materno.

 El espíritu es mas interior, mas espiritual, podría decirse que es el corazón, aunque no es propiamente éste, es el misterio de la vida misma, la fuente de la vida, lo que se halla en el centro de nuestro ser y que da vida al alma, vida que después ésta comunica al cuerpo.

 Originariamente, en estado ideal, puro, es decir antes de haber ocurrido el pecado original, el hombre contaba con un cuarto reino, el de Dios, es decir, la Presencia Viva de Dios en sí, pero, habiendo desobedecido a Dios, perdió Su Reino-Presencia Viva, y quedó con un agujero-abismo en su interior, con un vacío, pasó a estar azotado por la desolación y sujeto a muerte, que es la consecuencia de la ausencia de Dios.

 No fueron solo Adán y Eva quienes incurrieron en el pecado original, sino que tal pecado es actualizado por todos en la propia vida, en la vida diaria, cotidiana, en todo momento, porque desobedecemos a Dios, no lo seguimos en Su Voluntad, nos separamos de Él y comenzamos a querer ser y hacer por nosotros mismos, nos damos una vida en el mundo, que en realidad es solo una simple existencia, nos volvemos existencialistas, humanistas, amargados agnósticos que se desesperan por decir que confían en sí mismos cundo tienen miedo y desconfían de todo y de todos.

 El pecado original consistió en desobediencia, se adquiere o recibe, se padecen sus consecuencias por herencia, pero, lo actualizamos, renovamos y cometemos a diario, constantemente porque seguimos desobedeciendo a Dios y haciendo lo que suponemos o lo que queremos creer que es bueno, justo, conveniente.

 El pecado original, no solo fue la desobediencia de Adán y Eva, en el principio de la historia, se renueva en la concepción misma de cada persona, pues padres infectados, vacíos de Dios, carentes de espíritu, no estando totalmente puros, no estando llenos de Dios, sino vacíos de Él y sin Espíritu, transmiten sus vicios, su vacío y desolación al ser que engendran, contagian la muerte eterna que llevan adentro a sus hijos, así es que son concebidos con y en pecado, y la muerte es eterna o espiritual, el vacío o ausencia de Dios, es una enfermedad congénita que afecta al alma, que le cae como herencia en el instante mismo de la concepción.

 Al nacer, la criatura ingresa en el mundo, mundo que ha sido deformado, trastocado, donde impera el adversario y donde se corrompen a las almas desde la mas tierna edad, no solo por televisión, internet, sino por la carencia misma de familias, de verdadera educación, y porque todo es vicio, corrupción, negación de Dios, culto al adversario, constantemente se enseñan y difunden los vicios capitales y la rebeldía a Dios, se sumerge a las almas en el materialismo, agnosticismo, en las falsas doctrinas o simplemente se las pierde en la ciencia y tecnología para que corran tras un progreso material, anulando aun mas el espíritu.

 La confusión surge porque existimos, tenemos existencia, nos movemos en el mundo, y a eso llamamos ‘vida’, y es vida en el mundo, pero, eso no es vida espiritual, sino muerte en el espíritu, y tanto peor cuanto mas triunfalista y exitosa en el mundo, porque dedicarse a cultivar la imagen, a hacerse adorar, obedecer, admirar, etc., es volverse vicioso, soberbio, orgulloso, egoísta, preocupado por sí mismo.

 Debemos atender al hecho de que no somos solo materia, tenemos un alma y un espíritu, pero, vivimos solo par lo externo, aparente, incluso entre quienes se dedican a lo intelectual, pues la razón es nada y hasta es obstáculo para una vida espiritual verdadera, debido a que no implica amor y la Vida Espiritual Verdadera Es Amor, ahí se desarrolla y crece el Espíritu, y ahí tenemos vida.

 La razón acompaña y es guiada por la Luz Espiritual procedente de Dios, pero, no es todo como muchos piensan, ya que suponen que al haber estudiado sobre Dios o al meditar sobre Él o algo espiritual, esta todo hecho, es mentira, ahí se producen engaños, confusiones, porque para evolucionar y crecer espiritualmente hay que amar, perdonar, renunciar a sí mismo, no querer ser adorado, sino adorar a Dios en Espíritu y Verdad.

 Lo que debemos hacer es evolucionar, crecer en el Espíritu, en el Amor, en la obediencia a Dios, en la comunión con Él, luego, el resto se ordena, y hasta se curan las enfermedades, dado que éstas, son solo el signo externo, visible de la verdadera y profunda enfermedad que es la ausencia de Dios en el alma, la separación de Él, de tener un agujero-abismo en el interior.

 La Revelación del Señor es para remediar esta situación, Él Viene a nosotros para darnos El reino, para reunirnos con El Padre, hacer crecer un Espíritu de amor puro a Dios que sea capaz de ligarnos, reunirnos, unirnos, para que la Vida-Espíritu, pueda pasar al espíritu humano, y luego por éste al alma y por esta al cuerpo.

 (Detalles al respecto del pecado original se pueden leer en los libros de la Venerable Sierva de Dios Sor María de Jesús de Ágreda y de María Valtorta, así como también en las Revelaciones a la Santa A. C. de Emmerich y Luisa Picarreta).

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Entrada destacada

NUEVO ORDEN MUNDIAL = ORDEN SATÁNICO INFERNAL

NUEVO ORDEN MUNDIAL = ORDEN SATÁNICO INFERNAL 1.- El nuevo orden mundial es la expresión terrenal del imperio espiritual de...