viernes, 26 de abril de 2013

48.- ILUSIÓN DE CREER QUE SOMOS DIOSES



48.- ILUSIÓN DE CREER QUE SOMOS DIOSES

 Hay que considerar una simple verdad, Él Es Dios y Siempre Será Dios, nunca va a cambiar tal cosa, si pudiera dejar de ser Dios, no sería Dios, y Él Es Dios, siempre lo Fue, “y Siempre Será Dios”, que es lo que tenemos que empezar a meditar, contemplar y dejar que entre El Señor, Que Pase-Venga-Vuelva.

 Que Él no sea Dios, es una ilusión, momentáneo triunfo o engaño de las tinieblas, es la victoria ficticia, temporal, del adversario, el imperio o triunfo de la muerte que solo es temporal, porque no existía y no existirá para siempre, y porque El Señor, la ha vencido, como ha vencido a todos los enemigos espirituales.

 La única manera en la que Dios deja de ser Dios, o en la que pasa a estar a nuestra disposición, bajo nuestros pies, es si estamos de cabeza, ahí es donde Dios esta sometido y a nuestro servicio, disposición, dándonos el gusto, conformándonos, diciéndonos lo que queremos escuchar.

 En definitiva, la única manera en la que Dios deja de ser Dios, es en la mentira, en el engaño, es la ilusión, siguiendo al adversario, el primer mentiroso que se ha hundido-sumergido-perdido en sí mismo, diciéndose, queriéndose convencer de que él es dios y no Dios, desesperándose por apagar La Luz de La Verdad.

 Estando hundidos, sumergidos, perdidos en nosotros mismos, metidos de cabeza en el abismo de nuestra anda, es como creemos que Dios nos adora, obedece, sirve y nos dice lo que queremos escuchar, pero, es como nos encerramos para perdernos para siempre en las tinieblas, en el engaño, donde nos convencemos como el adversario de que somos dioses a fuerza de tanto repetirnos, ‘yo soy’, la mentira, que es donde nos entra el espíritu del enemigo, su veneno, y donde pasa a ser él en nosotros.

 Eso se agrava, pues avanza como peste y nos vacía por completo, consume toda vida y nos llena de su veneno-tinieblas, nos vuelve totalmente oscuros, y es acá donde se vuelve irremediable, donde se llega al punto sin retorno, a una verdadera y definitiva, querida, consentida, deseada, muerte espiritual, ausencia de Dios, porque se elige definitiva a irreversiblemente la mentira y el error, creer que uno mismo es dios.

 Esto es gravísimo, porque es enterrarse en tinieblas para siempre habiendo hecho tal elección en forma definitiva e irreversible ahora, cuando estamos de paso por el tiempo, que es lo que se conoce como, ‘pre-condena’, el alma orgullosa, soberbia, adoradora de sí, de su abismo-mentira, quiere ser por sí y si Dios, existir sin ser, tratar de existir sin amor, completamente vacía, engañada, sumida en tinieblas, en el error y no solo presa de la mentira, sino cómplice de ésta.

 Acá la mentira que ha albergado, cobra movimiento propio, llega a tener una entidad o fuerza tal que el alma se cree sus mentiras, esta plenamente convencida de algo que sabe que es mentir ay se esfuerza por no verlo, de manera que hasta llega a ser convincente con sus falsedades, hipocresías, mentiras, y pasa por el mundo completamente alienada, evadida de la realidad, creyendo ser una diosa, reina, dueña de sí, y creyéndose capaz de hacer lo que se le ocurra impunemente.

 Acá se produce una oscuridad total para el alma, ya no quiere ver la Luz, la mentira que tiene, que ha acumulado la domina, reina en ella, impera, y es acá donde cada uno se vuelve su propio dios-salvador, donde termina por ser un anticristo. Es un engaño querido, provocado, alimentado y defendido, como si fuese ‘auto-sustentable’, tiene independencia, movimiento propio y ya no hay posibilidad de salvación.

 Esto que ocurre en un alma, es lo que ha ocurrido en muchas las almas, por ello ha podido el enemigo manipularlas a lo largo de la historia y deformar el mundo arrastrando a muchos a la perdición, tener cómplices para apagar la Luz del mundo, echar al Señor, suplantarnos y hallarnos ante el anticristo internacional, como el nacional y el personal.

 De hecho, lo que ocurre en el mundo en estos tiempos, es consecuencia de que Dios ha permitido a la humanidad el libre ejercicio de su voluntad, el libre albedrío, y así es que la humanidad traicionera, como prostituta, se ha ido con el adversario buscando su propia perdición.

 En definitiva, cada uno puede creer y hacer lo que se le ocurre, antoje, desee, pero la Verdad no va a cambiar, porque Dios Es La Verdad, y Dios no cambia, Él Es Dios Y Siempre Será Dios.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Entrada destacada

NUEVO ORDEN MUNDIAL = ORDEN SATÁNICO INFERNAL

NUEVO ORDEN MUNDIAL = ORDEN SATÁNICO INFERNAL 1.- El nuevo orden mundial es la expresión terrenal del imperio espiritual de...