lunes, 30 de septiembre de 2013

EL COMBATE ESPIRITUAL, LEER





EL COMBATE ESPIRITUAL, LEER:




LA RUINA DE LA HUMANIDAD



LA RUINA DE LA HUMANIDAD

Leer:



392.- SIGUEN INDIFERENTES A DIOS Y NO NOTAN SU AUSENCIA



392.- SIGUEN INDIFERENTES A DIOS Y NO NOTAN SU AUSENCIA

 Habiendo pasado, habiéndose Revelado, habiendo intervenido en la historia nuevamente, El Señor fue rechazado, condenado, perseguido, echado del mundo, Su Revelación fue combatida como si de la peste se tratase por las autoridades del mundo y de la religión, a la vez que en las almas en general solo había indiferencia.

 Sucedió en el mundo lo mismo que con cualquier alma en particular, el adversario se desesperó por combatir la Revelación, por apagar la Luz, por impedir El Paso del Señor, y como sucedió en la Primera Venida del Señor, en la Segunda también lo logró.

 Las almas se dejaron distraer por el mundo, seducir por las cosas del mundo, abandonaron el Espíritu de Dios cambiándolo por el espíritu del mundo, se dedicaron a sí mismas, a buscar conquistas mundanas, se volvieron viciosas, corruptas, perversas, pero por sobre todo, desamoradas.

 Al no amar a Dios, al volverse indiferentes a Él, se convirtieron en impermeables a todo Bien, y conforme el nivel espiritual iba decayendo, conforme la corrupción espiritual avanzaba, también lo hacían las tinieblas envolviendo a las almas y al mundo.

 Así avanzó el frío atroz de la mas horrenda indiferencia hacia Dios, las almas se hundieron en sí mismas, se preocuparon por sí, se empeñaron en saciarse, conformarse, saciarse, etc., enviciándose de esta manera y generando una ambición depravada que las pervirtió hasta volverlas semejantes a demonios y no a hijas de Dios.

 Cada cual se dedicó a construir su orgullo, a entregarse a vicios generosamente prodigados por el adversario y sus siervos, adoradores y colaboradores, olvidándose alegremente de Dios, entregándose a la perdición con gusto, no solo degradándose y autodestruyéndose espiritualmente a sí, sino colaborando de esta manera en la destrucción del mundo y en la corrupción espiritual generalizada de la humanidad.

 Logró seducir a muchas almas el adversario y a las que no sedujo las oprimió, maltrató y aplastó para que, por otro camino acabaran en el mismo abismo de miedo, preocupación por sí, dedicación a sí mismo, y de esta manera la Revelación-Paso-Intervención del Señor, quedó de lado para la gran mayoría de las almas totalmente entregadas al mundo y atrapadas y perdidas en éste.

 Mientras la gran mayoría de las almas permaneció indiferente, ajena, tanto autoridades del mundo como de las religiones persiguieron y combatieron las Revelaciones del Señor, realizaron un servicio fiel a satanás eligiendo su condenación eterna como sucedió con las autoridades civiles y religiosas del tiempo de la Primera Venida del Señor.

 Fue recibido solo por puñados de almas El Señor, y no obstante, éstas tampoco perseveraron, sino que desviaron la obra, intervención y paso del Señor, no colaboraron como era debido y así llegó a ahogarse la Revelación, pues no hubo la respuesta necesaria, no se llegó a conversiones reales salvo contadas excepciones.

 Al final El Señor fue rechazado por las autoridades religiosas, del mundo, por el mundo, y hasta por las almas que habían comenzado a recibirlo al recibir a Su Precursora.

 Esto motivó la oscuridad espiritual que se padece en estos tiempos, el gran vacío, la gran desolación, la ausencia de Dios, no solo en las almas que continúan apegadas al mundo, sino en el mundo todo, produciéndose así la noche oscura de los tiempos, el definitivo fin de los tiempos.

 La ausencia de Dios ni siquiera es notada por las almas, pues cada una continúa dedicándose a sí misma, se desvive tratando de satisfacerse, saciarse y conformarse, yendo así por un camino de corrupción y autodestrucción irreversible.

 Las almas que dicen tener fe y practicar alguna religión, tampoco notan la ausencia de Dios, simplemente porque continúan con sus costumbres, se adaptaron a los cambios que hubo, pero siguen indiferentes a Dios mientras hablan de Él todo tiempo, es decir, siguen preocupadas por sí, por saciarse, conformarse y satisfacerse sin prestar atención a Dios, sin discernir Su Voluntad, y por lo tanto, sin obedecerlo.

391.- ¿QUIÉN SE QUEDA AFUERA EN REALIDAD?



391.- ¿QUIÉN SE QUEDA AFUERA EN REALIDAD?

 Para poder estar Vivo y Presente en el mundo, El Señor necesita almas que lo busquen y quieran recibir, porque si no hay almas que lo busquen en verdad y que lo reciban en verdad, no puede Venir al mundo, no puede permanecer en éste, y así es que no esta entre nosotros.

 Así es como el mundo esta desligado de Dios, separado de Él, esta hundido en sí, desmoronado como torre de babel sobre sus escombros y corriendo vertiginosamente a su autodestrucción.

 Si hubiese almas que amasen a Dios en verdad, que lo buscasen y adorasen entregándose a Él, podría Él entrar en la humanidad y en el mundo ligando, uniendo, los dos mundos, las dos naturalezas, beneficiando con Su Vida-Presencia a muchos.

 Es como si el mundo estuviese descolgado del Cielo, separado, hundido y desmoronado en sí, por ello es que no recibe la Luz-Vida-Presencia del Señor, no cuenta con Su Bendición-Amor-Espíritu, esta solo y a solas, perdido en las tinieblas que lo envuelven, que se hacen mas densas conforme pasa el tiempo.

 Así es como hay una nueva edad glaciar, pero en los corazones que se vuelven incapaces de amar por voluntad propia, que se dedican al orgullo y se pierden en el amor propio desesperados por lograr ser saciados, buscando adoración y gloria, exigiendo ser llenados como si fuese algo que otros debieran solo porque así lo quieren caprichosa y ambiciosamente o porque ven que lo necesitan.

 Conforme pasa el tiempo la oscuridad continua avanzado, pesa sobre las almas, las doblega y aplasta a la vez que las devora, consume y corrompe, cosa que solo puede provocar que se hundan y pierdan mas en sí y en su propia descomposición, engendrando de esta manera mas y mas tinieblas como en un maldito círculo vicioso infernal sin fin.

 Dios esta ausente de los corazones y del mundo, y esto no le interesa ni le preocupa a nadie, las almas con la mas abominable y atroz indiferencia continúan dedicándose a sí, a lo que quisieron y eligieron, a satisfacerse, a tratar de lograr lo imposible, conformar su ambición, aquella que crece y se multiplica cada vez que se procura una satisfacción.

 No solo no notan la ausencia de Dios, sino que lo inventan a gusto, pudiéndose colar el adversario y hacerse pasar por Dios, exigiendo adoración y reconocimiento en sus mentiras abominables y acabando por deformar y transformar todo con su inmundo y repulsivo espíritu de orgullo y egolatría.

 Como cada cual continúa empeñándose en dedicarse a sí mismo, el mundo sigue hundiéndose, degradándose, corrompiéndose, autodestruyéndose, sigue apartándose de Dios y sumergiéndose consecuentemente en el infierno.

 Definitivamente El Señor quedó afuera, fue expulsado, rechazado, condenado, ya a nadie le interesa verdaderamente Su voluntad, lo que Él quiera, entonces, no tiene donde bajar, desembarcar, estar Vivo y Presente, de manera que oscurece mas aun, se produce mas vacío y desolación, tanto en las almas como en el mundo.

 Sintiendo-padeciendo el vacío de Dios, su ausencia, las almas se desesperan por verse llenas, satisfechas, conformes, entonces, se hacen adorar, se construyen una imagen, se hacen ídolos, se dedican completamente a sí mismas generando una ambición descontrolada que las controla.

 Al final las almas están descontroladas, sometidas y esclavizadas, son dominadas por su misma corrupción, descomposición, abominación, por esa desolación o ausencia de Dios que han elegido, querido, buscado, construido, provocado.

 El mundo ha llegado a ser un buque a la deriva en el mar tormentoso de estos tiempos sin Dios donde la humanidad encima se empeña en continuar prescindiendo de Él, oponiéndose a su Voluntad, renegando de Su Revelación, mientras se entrega a cuanto vicio conocido hay, así como a otros todavía por conocer.

 Cada cual se pasea por el mundo luciendo la obra de su orgullo y ambición, ese vacío o ausencia de Dios que tiene en su vida desesperándose por hacerse adorar, y de esta manera, continúa dejando a Dios afuera, no viendo que quien se queda afuera en realidad es el que prescinde de Dios, pues como el mundo, se hunde-desmorona y autodestruye.

 Tanto las almas como el mundo construido sin-Dios y contra Él, quedan afuera de Dios cuando dejan a Dios fuera de sí, y no es Dios el que pierde, Él Es Dios y Seguirá Siendo Dios, lo que se separa de Él Que Es La Vida, muere, se autoconsumo y autodestruye.

390.- LA PRECURSORA DE LA SEGUNDA VENIDA DEL SEÑOR



390.- LA PRECURSORA DE LA SEGUNDA VENIDA DEL SEÑOR

 En el momento oportuno Se Reveló El Señor, intervino, Pasó, Volvió al mundo, pero, como sucedió en El Primer Paso, no le creyeron, no lo recibieron, lo persiguieron, lo condenaron y al final, lo echaron del mundo.

 Esto sucedió cuando El Señor Se Reveló en derredor del mundo.

 Notar que primero comenzó a Revelarse, manifestarse, intervenir, María Virgen, luego donde Ella hacía su Revelación-intervención, comenzaba a derramarse la Gracia de Dios, Su Favor, Su Espíritu-Don-Amor.

 María Virgen hace nexo, lazo, puente y cadena para unir el mundo y las almas con el Cielo, luego por Ella, Siempre por Ella, Viene El Señor, El Camino esta cantado, es evidente, así es como sucedió la primera vez, en El Primer Paso del Señor.

 En el tiempo de la Primera Venida del Señor primero estuvo María Virgen, primero Ella realizó su obra para, en y por Dios, luego, en y por Ella, Obró Dios y pudo Venir El Señor al mundo.

 Ese orden evidente, lógico y esencial donde Dios unió El Cielo la tierra, los dos reinos, las dos naturalezas, es el mismo para siempre, simplemente porque las Obras de Dios son Eternas, no cambian, no mudan, son Inmutables como Dios Es Inmutable.

 De esta manera toda alma que quisiera llegar a tener una verdadera vida espiritual, una verdadera Unión con Dios, debería comenzar por una verdadera devoción a María Virgen, porque en la vida mística Ella Es San Juan Bautista, prepara El Camino para El Señor.

 Es necesario realizar una verdadera, total, completa consagración a Su Inmaculado Corazón para comenzar una verdadera vida espiritual. Después, Ella que no quiere adoración ni gloria, que no es ególatra ni tiene otro fin mas que amar a Dios, va guiando, conduciendo, a las almas hacia El Señor, les va Revelando Su Hijo, a Jesús, El Salvador, El Mesías.

 Quienes decididamente no quieran aceptar a María Virgen, en vez de buscarla a Ella como tal, deben buscar y pedir a Dios un espíritu de verdadera humildad que obrará como Ella en su camino espiritual.

 El conocido Triunfo del Inmaculado Corazón de María Virgen consiste en hacer reinar a Su Hijo, a Jesús, y luego viene el Triunfo del Sagrado Corazón de Jesús que consiste en hacer reinar la Divina Voluntad. María Virgen introduce a las almas que la reciben y que por lo tanto Ella recibe, en el Sagrado Corazón de Jesús, en la verdadera devoción al Señor, y luego Él introduce a esas almas en El Reino de Dios.

 Hay almas que pretenden tener vida espiritual por sí mismas, lo que hacen es cualquier cosa menos vida espiritual, no tienen nada que ver con la verdadera vida espiritual, como mucho, y con muy buena intención, puede ser una espiritualidad humana, pero en realidad solo es orgullo, amor propio, adoración a sí mismo y una puerta abierta al abismo, un enlace al infierno.

 En la Primera Venida del Señor María Virgen fue el nexo y enlace con El Cielo, en Ella El Señor Vino al mundo. En la Segunda Venida del Señor esas Revelaciones, apariciones, donde María Virgen intervino en la historia, es la presencia de María Virgen formándose al ser recibida en las almas que la siguieron, y así formó de nuevo un enlace, un nexo con El Cielo.

 Es una Venida Mística, Espiritual la del Señor, por ello en los corazones que recibieron a María Virgen en sus apariciones-revelaciones, pudo intervenir o Pasar El Señor, comenzar a volver, a derramarse, y siempre en Espíritu. Lógicamente, solo en aquellas almas que de entre estas se convirtieron, pues muchas quedaron como discípulas de San Juan Bautista, es decir, de la Precursora del Señor en el fin de los tiempos, pero no se hicieron discípulas del Señor, tal y como sucedió en la Primera Venida.

389.- RUINA TOTAL, EL FIN DE LA HUMANIDAD



389.- RUINA TOTAL, EL FIN DE LA HUMANIDAD

 No acaba de satisfacerse, conformarse, saciarse, que ya esta mirando la próxima satisfacción que va a perseguir el adversario, y el problema es que nuestro ego-orgullo no es diferente, aquello que somos y que hay dentro de nosotros, es igual. De esta manera es que vivimos permanentemente amargados, pues con dolor, angustia, tristeza, etc., miramos siempre la mitad del vaso vacía.

 Han llegado a ser las almas pesimistas renegadas que se obsesionan solo y siempre por sí mismas suponiendo que de esta manera obtendrán alivio o consuelo, algo que la subiere de lo que se provocan al renegar de Dios.

 Sin querer amar a Dios, no hay salida o solución posible a nada, todo lo que nos esforzamos por ser y hacer, por creer y construir, es una gran farsa que encubre o disimula la causa de todos los males, la ausencia de Dios provocada por el desamor, por la mala voluntad, por ese no querer amarlo.

 Es insoportable, insaciable, inconformable el adversario en su abismal ego, siempre quiere mas y mas no queriéndose dar por satisfecho nunca, y desgraciadamente las almas sin Dios no son diferentes, dado que en ellas surge el mismo vacío, la misma ausencia de Dios que clama satisfacción y saciedad.

 Si queremos ser verdaderamente libres, debe morir, ser sacrificado el orgullo, solo muriendo a nosotros mismos, a la propia voluntad, ambición, somos verdaderamente libres, y esto solo es posible si abrazamos La Santa Cruz de la Revelación de Dios.

 Al buscar la Revelación divina y participar en ella, el yo-ego-orgullo es limitado primero, y luego es fulminado, aniquilado, solo si somos verdaderamente Liberados por El Paso del Señor. Si no esta ésta colaboración con Dios, no esta El Señor con nosotros, no se halla Dios en nosotros, podemos pasarnos la vida hablando de Dios que ni lo vamos a ver ni lo vamos a tener, simplemente porque no lo estamos buscando y no lo estamos recibiendo.

 Solos nos estamos privando de Dios y sometiendo al adversario y a los suyos, entregando a la muerte eterna, porque solos elegimos ignorar a Dios, prescindir de Él, renegar de Su Voluntad, impedir Su Revelación.

 Como tontos nos privamos de Dios y entregamos a la corrupción, a la perdición, y peor aun, nos dedicamos a colaborar con el adversario en construir la ruina actual y eterna llenándonos de orgullo, amor propio, admirándonos, adorándonos en ese abismo de ausencia de Dios.

 Dios no se ha negado ni se niega ni se negará, somos nosotros los que no lo buscamos, no queremos recibirlo, estamos empeñados en vanidades y continuamos prescindiendo de Él.

 Notar lo que sucede, no buscamos a Dios en verdad, no lo recibimos ni lo aceptamos, entonces, padecemos su ausencia y es ahí donde peleamos unos contra otros pretendiendo imponer que nos adoren para librarnos del vacío que nos generamos al rengar de Dios y prescindir de la Piedra Angular, al impedir su Revelación.

 No solo prescindimos de Dios, sino que nos convencemos de que lo tenemos, entonces, nos condenamos a prescindir de Él para siempre, quedamos encerrados en el mundo vacío y desolado de nuestra pobre y miserable existencia humana condenándonos a buscar satisfacción para el ego, saciedad para ese abismo que nos provocamos cuando dejamos a Dios como descarte.

 Nada nos hace falta mas que Dios, nada es mas importante que Él, sin embargo, continuamos descartándolo, ignorándolo, prescindiendo de Él, seguimos sumergiéndonos en el abismo del vacío y de la desolación, continuamos dedicándonos a construir una imagen por la que esperamos ser adorados.

 Esa imagen que construimos para ser adorados y saciar el ego, conformar el orgullo, para librarnos del vacío de la ausencia de Dios, la perfeccionamos según lo que suponemos que se perfeccionarla, dejándonos aconsejar por el adversario y por el mundo en ello, y es ahí donde descartamos definitivamente a Dios tomando el consejo de nuestros enemigos, aquellos que quieren nuestra ruina  destrucción.

 No comprendemos, hablando espiritualmente ruina y destrucción, muere y desolación, etc., hacen referencia a que quedamos sin Dios, a que construimos la ausencia de Dios y nos privamos de Vida Eterna eligiendo tener una sola y mera existencia humana, terrena.

 Esa existencia humana y terrena es estancamiento espiritual, y como sucede con las aguas estancadas, con el tiempo, se convierten en aguas podridas, es decir, a esa parálisis e inercia espiritual, sigue la putrefacción, corrupción, muerte o autodestrucción, el alma para a ser nada y menos que nada a imagen y semejanza de satanás.

 Lo mismo sucede con los grupos de almas, con las naciones y con el mundo, pero como no es instantáneo, como no sucede al instante de traicionar a Dios, renegar de Él, prescindir de Su revelación, las almas y el mundo se engañan, y como se trata de una cuestión espiritual, invisible a los ojos terrenos, se engañan aun mas fácilmente queriendo creer que nada grave sucede.

 Sucede algo gravísimo, no tenemos a Dios, lo hemos perdido, y mas grave aun es que no nos interesa buscarlo, volver a Él, estamos satisfechos prescindiendo de Él, impidiendo su Revelación.

 Lógicamente, tal corrupción espiritual con el tiempo dará síntomas externos, pero como las almas ya estarán tan degradadas, corruptas y vagando como drogadas con orgullo y soberbia, debilitadas y enviciadas a mas no poder, no le darán atención, continuarán hasta destruirse por completo y llevar el mundo mismo a la ruina total, y esta vez, materialmente hablando.

 El fin de la Presencia de Dios en la humanidad, es el fin de la humanidad misma, porque queda librada a lo que en su seno se forja, surge o fermenta, porque se entrega a la corrupción y autodestrucción, aquella que comienza en el espíritu y acaba por concretarse o consumarse en la materia.

domingo, 29 de septiembre de 2013

EL PARTIDO INTERNACIONAL, LEER




EL PARTIDO INTERNACIONAL, LEER:






388.- NEW AGE



388.- NEW AGE

 Si nuestra vida no depende de Dios, acabaremos por perderla mientras suponemos que tenemos una vida, mientras nos esforzamos por creer la mentira y enorgullecernos haciéndonos creer en ella.

 Como nos preocupamos por nosotros mismos, hacemos todo aquello que pueda procurarnos reconocimiento, aceptación, adoración, etc., es decir, alimentamos el orgullo ego-amor propio, construyendo así el olvido de Dios y provocándonos la autodestrucción.

 Así es como dejamos de lado a Dios, como prescindimos de Él y como también terminamos por negarlo, porque al apartarnos de Él, al dedicarnos a hacernos amar, sentimos el vacío y la desolación que nos provocamos, y después, nos dedicamos con mayor angustia, miedo y preocupación a hacernos amar, adular, adorar, suponiendo que así es como nos libramos del vacío y de la desolación, no queriendo ver-entender que así es como nos lo estamos provocando en un abominable círculo vicioso.

 Solo El Señor puede iluminarnos, Enseñarnos, Guiarnos, solo Él puede decir lo que esta bien y lo que esta mal, así como decirnos donde es que estamos entregándonos a la perdición y construyendo la ruina, pero, si no lo escuchamos, si no lo buscamos, si no le prestamos atención, terminamos enredándonos con demonios y acabamos por perdernos.

 Por mas que hagamos, nos movamos y esforcemos, si seguimos prescindiendo de Dios, oponiéndonos a Él, renegando de Su Voluntad, vamos a continuar vagando en tinieblas y esforzándonos por creer mentiras, pues el mismo miedo nos domina, somete y obliga a ello, por cobardía queremos creer que es verdad la fantasía para no ver la realidad deplorable.

 Así es que hay muchas almas hoy en día que se pierden en la new age, en ese espíritu infernal abominable que es el mismo espíritu de la muerte eterna, es el espíritu mas impuro de satanás, su veneno esencial, espíritu que fue inventado solo para estropear, corromper y arruinar a las almas.

 Fue inventado en el mundo, pero las almas que le dieron origen como medio de corrupción y de dominio de masas, para seducir a juventudes y arrastrarlas al sexo, a la droga y a la música, solo lo recibieron de satanás y trasmitieron sus ideas y sentimientos, sus gustos e intenciones, sus ambiciones y perversiones.

 Luego se provocó un sincretismo infernal reuniendo todo tipo de herejías, cultos extraños, etc., y se lo ofreció a las almas para que creyeran que eso era espiritualidad, culto y religión, cuando no deja de nutrirse del ocultismo, espiritismo y satanismo.

 Llegó a penetrar hasta a las religiones mismas que lo han adoptado con ligeros disimulos pero que no dejan de practicar en esencia sus postulados, es decir, el culto a la naturaleza, a lo creado, a la humanidad, a la tecnología, y luego, al dinero, el poder, la ambición, la fama, los demonios, etc.

 En esa abominación que es el espíritu mismo de satanás usado como medio de corrupción y perversión para controlar, dominar y someter, todo esta bien menos lo que es Verdaderamente Bueno y Verdadero, es decir, Dios, Su Voluntad, el buscarlo, el confiar en Él y seguirlo, el renunciar a sí y al orgullo.

 Tal espíritu inmundo y repulsivo debemos combatir, rechazar, repudiar, porque haciéndolo, estamos echando a satanás de la propia vida y del mundo, pero si no lo hacemos, lo estamos invitando a que pase y haga lo que siempre hizo, estragar, corromper, arruinar, estropear, destruir, etc.

 Como invención humana tuvo dos pilares ese espíritu inmundo, es decir, en dos sectores fue buscado, cultivado y recibido de satanás para luego ser transmitido al mundo. Uno fue el espiritismo de la sociedad teosófica, y otro fue la otan a través del instituto tavistock.

 No lo hicieron por acuerdo, sino por separado, uno con aspiraciones espirituales y el otro con aspiraciones materiales, pero ambos con perversidad y al servicio de satanás, para construir su reino-presencia en las almas y en el mundo.

387.- EL ALMA QUE NO ANDA POR BUEN CAMINO, QUEDA A MERCED DE satanás



387.- EL ALMA QUE NO ANDA POR BUEN CAMINO, QUEDA A MERCED DE satanás

 ‘Sos un inútil, un bueno para nada, no servís para nada realmente, mirá que te doy oportunidades, que me esfuerzo por sacarte adelante, ¡Pero no servís para nada!, te dedico tiempo, m ocupo de vos, pero vos sos un ingrato, te mostrás insensible, no puedo hacer nada bueno de vos’, dice satanás con odio, furia, bronca, decepcionado, frustrado, vomitando rabia como el maldito perro que es.

 Con eso se refiere a nosotros cuando no le prestamos atención, cuando elegimos a Dios, cuando vamos verdaderamente por el buen camino, pues el cerdito remedador de Dios se siente celoso, se ve y considera despreciado aborreciéndonos por ello.

 Nos odia con toda su furia cuando no nos dejamos engañar porque ve de repente su abominable ser, aquello de lo que quiere huir, escapar, evadirse con sus fantasías, es decir, construye una imagen adorable de él mismo, una verdadera alineación, luego se cree esa mentira y se alegra cuando le creen, pero cuando no le creen, cuando las almas no nos dejamos engañar, ve de repente aquello que no quería ver y que deseaba olvidar, su ser inútil, inservible, abominable e inmundo.

 La verdad es que se tiene lástima, se mira con pena y autocompasión, por ello se desespera por obtener ser adorado, excitándose con la atención de las almas y evadiéndose en su fantasía, pero cuando un alma no lo adora, no le cree ni le teme, se derrumba todo su misterio.

 Lo que sucede es como si fuese absorto en su delirio, como si fuese mirando-admirando la punta de su nariz, lo que significa que va perdido, alienado, encerrado en su fantasía y totalmente ajeno a la realidad, esforzándose por ver lo que no es verdad.

 Es como si hubiese metido su cabeza en su ombligo sacándola por detrás, o sea, se transformó a él mismo quedando encerrado en su abismo y encima deformado, de manera que ve todo al revés.

 Encerrado en su fantasía, alienado, perdido en su delirio, se alegra cuando le prestan atención, cuando las almas lo reciben, es decir, cuando éstas eligen vivir por y para sí, encerrándose en su nada y adorándola, cuando van por sus mismos caminos de perdición y autodestrucción.

 Cuando las almas no le creen ni le temen, cuando directamente lo ignoran o lo miran como a lo que es, un pedazo de nada que no vale ni la lástima, primero tropieza, se sorprende, no lo cree, se sacude como si estuviese viendo algo que para él es impensado, algo que no se imaginó siquiera.

 Es como si al ir caminado, tropezara con una pared invisible, intenta seguir, desea continuar, pero, no se queda tranquilo, de repente la preocupación comienza crecer al final se vuelve encendido en furia porque tiene miedo, de un golpe es devuelto a la realidad, ve que esa adoración producto del engaño, la puede perder.

 Ahí es que comienza a querer seducirnos, engañarnos, busca comprarnos, etc., pero si no lo obtiene, si continuamos firmes en El Camino de la Santa Cruz, de la crucifixión Mística, se desata furioso, se vuelve una hiena salvaje y con desesperación trata de destruirnos, oprimirnos, reprimirnos, por ello nos persigue.

 Al no poder engañarnos, seducirnos y al no poder maltratarnos todo lo que desea, se ve y siente frustrado, vuelve a caer en él mismo, se derrumba, y por ello comienza a tenerse lástima nuevamente, comienza a vagar por lugares desiertos, por el mundo, buscando donde meterse, un agujero, es decir, algún alma que no ame a Dios y que lo reciba, que desee ser orgullosa.

 Es como un alcohólico que busca consuelo, que quiere dar lástima, provocar pena y obtener compasión, pero, que no desea abandonar su miseria, su abatimiento, hundimiento, angustia y depresión, que no quiere dejar atrás el pesado manto de muerte sumergiéndose en el olvido de Dios.

 El alma que no busca a Dios, que no se esfuerza por discernir Su Voluntad, que no anda por Buen Camino, queda  a merced de los caprichos de satanás, pues esta suelto y vagando por el mundo desesperado por satisfacerse a él mismo.

386.- EL MALTRATO DEL INÚTIL, (satanás)



386.- EL MALTRATO DEL INÚTIL, (satanás)

 Nos odia el adversario si amamos a Dios con especial animosidad, perversidad, furia, simplemente porque es como una maldita prostituta histérica que se pone celosa, y por ello hace escándalo.

 Haga lo que haga, diga lo que diga, pretenda lo que pretenda, eso es y eso será, porque eso es lo que eligió ser, de manera que se pudra en su maldito infierno histeriqueando como la prostituta que eligió ser al querer adorarse a sí mismo vanidosa y enfermizamente.

 Nos odia, aborrece, esta mas que furioso, es como una mujer que se siente traicionada y hace escándalo queriendo llamar la atención, buscando provocar sentimientos de lástima, pena y compasión.

 Se dice agraviado, se expresa como si él fuese el ofendido, pero la ruina se la ha provocado él mismo al renegar de Dios, Dios no lo ha traicionado a él, él no es dios, y mucho menos es Dios, es como esas prostitutas que desfilan por los medios de comunicación haciendo escándalo para llamar la atención, pretendiendo dar lástima y buscando fama, dinero y poder.

 Quiere desviar la atención sobre la cuestión principal, el problema real es que se ha quedado afuera por su elección, no porque Dios fuese injusto, entonces, no debemos mirarlo con lástima, pena o compasión, eso es un sentimiento tan bajo como el infierno mismo.

 Siempre hizo lo mismo a lo largo de la historia, siempre buscó algo con lo que llamar la atención, provocar sentimientos de lástima o pena, porque quiere infiltrarse, meterse, apersonarse, encontrar una hendija por la que colarse para no quedarse afuera, donde el llanto y rechinar de dientes.

 Se arrepiente de su perversa elección, pero no porque realmente se haya arrepentido de lo que hizo o desee subsanar su error, se arrepiente egoístamente por él mismo, pensando en su situación, deseando un bienestar que no logra alcanzar, pues nada puede suplantar a Dios, a aquel que despreció.

 Quiere envolvernos con sus malditos razonamientos y perturbarnos con sus horrendos sentimientos, busca someternos, aplastarnos, doblegarnos, quiere que nos miremos con lástima, pena y autocompasión, que nos despreciemos y apenemos.

 Busca eso para imponernos que nos arrepintamos de haber elegido a Dios y de no haberlo elegido a él. Es un trabajo espiritual y psicológico, porque nos atormenta espiritualmente para doblegarnos psicológicamente y así someternos, lograr imponernos su voluntad, arrastrarnos a que lo conformemos en sus caprichos.

 El maltrato espiritual procede primero de que se echa encima con su inmundo, asqueroso y repulsivo ser haciéndonos sentir su peso. Ahí también padecemos el vacío de su ser asqueroso, vemos a Dios ausente y/o lejano, porque hay un cerdo en medio como eclipsándolo, un idiota que se desespera por ser aceptado, mirado y tomado en cuenta, al que por supuesto llamamos ‘satanás’ entre otros nombres propios muy bien ganados que tiene.

 También nos maltrata espiritualmente con castigos y tormentos, físicamente sería como una tortura, como un interrogatorio, o peor, como un claro lavado de cerebros, así como el que describe G. Orwell en su libro “1984” que padece el personaje principal.

 Por medio de tormentos, humillaciones y padecimientos, va borrando pensamientos, ideas, etc., e impone las suyas como verdades, logrando así cambiar la voluntad, imponer la suya, determinando el comportamiento.

 En definitiva, pretende obtener por la fuerza lo que no pudo lograr con tentaciones, engaños, seducciones, ardides, etc., demostrando al final que es un maldito caprichoso preocupado por él mismo al que no le importa mas nada que imponerse, prevalecer, triunfar.

 Esa desesperación por prevalecer, ganar, triunfar, en definitiva, por imponer su maldita voluntad, es solo la prueba de que se trata de un maldito perdedor, un inútil, un pobre infeliz que quiere saciar su ego y defender su orgullo, que se desespera por alimentar su amor propio simplemente porque tiene miedo y no puede soportar o aceptar la idea de ser derrotado.

sábado, 28 de septiembre de 2013

LA CAÍDA DE LA IGLESIA CATÓLICA, LEER




LA CAÍDA DE LA IGLESIA CATÓLICA, LEER:






EL COMBATE ESPIRITUAL, LEER




EL COMBATE ESPIRITUAL, LEER:







385.- ESTAMOS MUERTOS Y NO NOS DAMOS CUENTA



385.- ESTAMOS MUERTOS Y NO NOS DAMOS CUENTA

 Considerando al anticristo antes que nada como un espíritu contrario a Cristo, y sabiendo que surge en las almas y en las relaciones entre almas cuando no se ama y no se obedece a Dios, no solo puede estar en todos lados, sino que de hecho ha avanzado y se halla en cualquier lugar.

 Ese espíritu de desamor a Dios, y consecuentemente de amor a sí mismo, llena a las almas, o mas bien las vacía, porque las almas que no aman a Dios se vacían, padecen la ausencia de Dios, y como consecuencia, se desesperan por llenarse, de ahí es que traguen como desesperadas cualquier cosa volviéndose ególatras y viciosas insaciables.

 Entra, penetra, llena todo con su vacío, todo se encuentra desolado, sin Dios, simplemente porque a Dios lo hemos desterrado, echado, descartado, hemos decidido construir un mundo sin-Dios y peor aun, contra Él, alzándonos orgullosos, sintiéndonos satisfechos de nosotros mismos.

 Elegimos la pretendida autosuficiencia humana, deseamos probar lo imposible, que sin Dios podemos, entonces, orgullosos nos movemos por la faz de la tierra volviéndonos soberbios y llegando a ser sumamente viciosos y corruptos, pues sin Dios, sin recibir Su Vida-Espíritu-Presencia, no nos queda mas que pudrirnos irremediablemente como a una fruta arrancada del árbol.

 La Vida Es Dios y la tenemos cuando estamos unidos a Él, si nos separamos de Dios, carecemos de Vida, porque no somos vida en nosotros mismos. Lo que tenemos y que llamamos ‘vida’, es solo una sombra de lo que es la vida real, algo decadente y que corre a la muerte, al abismo de la muerte eterna desde que somos alumbrados a la vida, es decir, tenemos fecha de vencimiento irremediable.

 Lo que tenemos y llamamos ‘vida’, es una simple vida terrena, y una tenue existencia espiritual que se consume, pierde, extingue y apaga mucho mas rápido que la terrena.

 Debemos considerar que tenemos poco tiempo y que es mas que escaso para adquirir la Vida Eterna, la Verdadera Vida. No debemos esperar a la muerte para llegar a la Vida Eterna, si no la buscamos y no la ganamos ahora, no la vamos a tener después, después de la muerte solo están las consecuencias de lo que se ha elegido.

 La Verdadera Vida, la Vida Eterna, la adquirimos recibiendo-aceptando a Dios en nuestra pobre y miserable vida, simplemente porque la Vida Verdadera Es Dios mismo, por ello, si no aceptamos a Dios, si renegamos de Su Voluntad, por mas que estemos orgullosos, satisfechos y nos gloriemos de lo que somos y hacemos en el mundo, espiritualmente somos unos muertos, y desgraciadamente eso es lo que seremos por toda la eternidad.

 Espiritualmente somos vivos o vivientes cuando estamos unidos a Dios, cuando lo recibimos, porque la Vida Es El, sin Él no hay Vida Eterna o Espiritual para las almas.

 Comprender acá lo que ha sucedido en el mundo, habiendo renegado la humanidad en forma generalizada de Dios, habiendo prescindido de Su Voluntad y habiéndose elegido cada uno a sí mismo, la humanidad entera esta escindida, separada de Dios.

 Esto tiene sus consecuencias, la humanidad se desmorona, hunde y pierde quedando anegada en su propia descomposición, y el engaño es total porque estas cuestiones espirituales no se ven, las almas continúan con su vida terrena, material, viciosa, corrupta y sin-Dios, o peor, contra Él.

 De esta manera es que la muerte eterna, la ausencia de la Vida Eterna, asola a las almas y al mundo, pasa sobre la tierra, se asienta extendiendo su manto oscuro de tinieblas atrapando a todos y envolviendo todo. Las almas no se dan cuenta porque continúan con su vida normal, común y terrena, pero en el espíritu están muertas y solo lo verán-comprenderán cuando se demasiado tarde.

 Esto significa que comprenderán lo que sucede cuando satanás y los suyos totalmente desatados hagan desfachatada e impunemente lo que se les ocurra arrastrando muchas almas a la ruina en su orgullo mundano primero, y después eternamente sin remedio.

 Si las almas no quieren comprender hoy que deben buscar la verdadera unión con Dios, se están entregando solas y voluntariamente a la desolación, a la ausencia de Dios, se están sumergiendo en el abismo de su nada corrupta y desamorada por donde se van decantando al abismo eterno sin remedio ni solución, simplemente porque no la quieren ni buscan, dado que Dios Sigue Siendo El Mismo.

384.- PRECISIONES SOBRE EL ANTICRISTO



384.- PRECISIONES SOBRE EL ANTICRISTO

 El anticristo tiene su apogeo, pasa por el mundo extendiendo su reinado, imponiéndose, prevaleciendo, en definitiva, metiéndose en todo, reclamando su autoridad sobre todo y todos e imponiendo su voluntad caprichosa.

 Ya no hay vuelta atrás, es inevitable que avance en el mundo, el tiempo para que no fuese engendrado ha pasado, el tiempo para que no fuese gestado, a pasado, el tiempo para que no fuese alumbrado, también ha vencido, de manera que solo puede avanzar, crecer, continuar extendiendo en el mundo y en las almas su reinado.

 Considerar que anticristo primero es un espíritu, un espíritu orgulloso, de amor propio, rebelde contra Dios, de fingida autosuficiencia, de complacencia en sí mismo, y por ello, un delirio, una fantasía.

 Este espíritu ha fermentado en las almas que renegaron de Dios, en las asociaciones, agrupaciones, organizaciones, etc., en todo lo que implique reunión de almas. En el mismo sentido, también ha fermentado, crecido y surgido en las naciones, y luego en el mundo entero.

 Todo esto es consecuencia de que las almas han renegado de Dios, se han rebelado contra Él, no han buscado Su Voluntad, y consecuentemente, no lo han obedecido. Lo peor es que las almas y grupos de éstas, continúan por el mismo depravado y corrupto camino, es decir, continúan prescindiendo de Dios, renegando de Él, oponiéndose a Su Voluntad, cada cual hace lo que se le ocurre o viene en ganas sin límite alguno mas que el de su propia incapacidad para depravarse y corromperse mas.

 Si las almas y conjuntos o grupos de éstas hubiesen renunciado a sí, buscado a Dios, colaborado en Su Revelación-Vuelta-Venida, en su interior hubiese surgido un espíritu de amor a Dios, de obediencia a Él, de verdadero servicio a Dios que en definitiva hubiese redundado en beneficio de ellas.

 Como las almas no quisieron amar a Dios, recibirlo, obedecerlo, seguirlo, siquiera prestarle un poco de atención, en su interior solo pudo florecer vacío y desolación, ausencia de Dios, vicios, perversiones, depravaciones, corrupciones, etc.

 Si las almas hubiesen amado a Dios, si lo hubiesen buscado y recibido Su Revelación, estaría Dios Con nosotros, porque Viviría y Reinaría en las almas, y por medio de estas haría lo mismo en el mundo.

 Como las almas no amaron a Dios, no colaboraron en Su Revelación, y al contrario, se opusieron a ella y hasta colaboraron con el adversario, lo que tenemos en estos tiempos es la ausencia de Dios.

 Esa ausencia de Dios Es La Justicia de Dios, la humanidad esta sola, librada a su suerte y a merced de lo que quiso, del adversario y de todos los enemigos espirituales.

 No habiendo amado a Dios como es debido, estando en la ausencia de Dios, en Su Justicia, no tenemos a Cristo, porque no esta Su Espíritu, no Vive en y entre nosotros, por ello es que estamos en presencia del anticristo, tanto en y entre nosotros.

 Ese espíritu de ausencia de Dios, de anticristo, asume múltiples y deferentes formas, va tomando todo lo que hubiese pertenecido a Cristo, esta donde debería haber estado El Señor, Jesús, El Hijo de Dios y de María Virgen.

 Así es que tenemos al anticristo, el espíritu contrario a cristo, de la ausencia de Dios, de la falta de un verdadero amor a Él, de orgullo, amor propio, miedo y preocupación por sí, etc., no solo en nosotros, sino también entre nosotros.

 De esta manera no Vive Dios en y entre nosotros, porque El Señor no esta y no puede Unirnos al Padre, y así es como tampoco tenemos El Espíritu de Dios, de manera que solo hay vacío y desolación, ausencia de Dios, y como en un cadáver en descomposición, en la humanidad fermenta toda peste, abominación, podredumbre, bichos, etc.

viernes, 27 de septiembre de 2013

395.- SUTILES DIFERENCIAS, PERO ESENCIALES



395.- SUTILES DIFERENCIAS, PERO ESENCIALES

 No podemos ser defendidos por Dios simplemente porque deseamos ser culpables, tenemos autodesprecio, nos imponemos a Dios y nos oponemos a Él impidiéndole de esta manea Que nos Haga El Bien Verdadero.

 No nos dejamos Salvar por Dios, porque nos odiamos, autodespreciamos y deseamos nuestro mal, incluso diciendo que eso es humildad o justicia.

 Esta bien reconocer el error, es necesario aceptar la Verdad, pero, esta mal odiarse por ello y querer castigarse o buscar hacerse padecer, porque así es como orgullosamente decimos que no necesitamos de Dios, que no necesitamos un Salvador.

 Considerar que se puede hacer una costumbre, y al final, nos queramos ver como culpables de todo, incluso nos llegamos a considerar culpables y responsables de lo que no lo somos, impidiendo también al Señor que nos Salve o libere de eso.

 En definitiva, observar que no nos amamos en verdad, que por orgullo nos odiamos y despreciamos queriendo castigo. Es orgullo porque no soportamos defecto, error o insuficiencia, no toleramos imperfecciones, no queremos verlas, y advirtiéndolas irremediablemente, queremos justicia, pero no Divina, sino humana.

 La justicia humana consiste en venganza, condena, odio, mientras que la Justicia Divina consiste en que, una vez aceptad ala Verdad, pidamos perdón y ofreciendo reparación nos dejemos liberar por El Señor.

 Notar el detalle, nos acusamos, juzgamos, condenamos y castigamos para luego ejecutar la sentencia como verdugos, somos demasiado severos con nosotros mismos.

 Considerar que los verdaderos pecados y defectos consiste en rebelarse contra Dios, y eso no lo miramos, no lo juzgamos ni lo condenamos, siendo que son cosas gravísimas y el principio de todos los males.

 Como no queremos ser despreciados, rechazados, como tememos ser abandonados, traicionados, etc., estamos demostrando que nos preocupamos por nosotros mismos, que carecemos del Santo Temor de Dios, que nos consideramos dioses a nosotros, que nos adoramos y por ello es que en el fondo juzgamos las faltas en relación con nosotros y no en relación Dios, simplemente porque no hay relación real con Dios y todo es una gran farsa.

 Debemos reconocer, aceptar que necesitamos un Salvador, que necesitamos al Señor y comenzar a buscarlo, salir del abismo, dejar de hundirnos en nosotros mismos, porque si nos apartamos de Dios y nos encerramos-hundimos-abismamos en nosotros, puede el adversario ponernos lazos, ganchos y cadenas para retenernos ahí abajo, e incluso, para arrastrarnos a profundidades mayores de miedo, preocupación inútil por sí, corrupción, vicios y degradación.

 También debemos perdonarnos a nosotros mismos, porque de no hacerlo, aunque hablemos de Dios todo el tiempo, no estamos creyendo en Su Amor, y es ahí donde las almas insisten insoportablemente en la misericordia divina demostrando que le tienen miedo a Dios y expresando lo que quisieran buscando vencerlo como nenes celosos a su padre a quien le temen.

394.- Y TODAVÍA DECIMOS QUE AMAMOS A DIOS



394.- Y TODAVÍA DECIMOS QUE AMAMOS A DIOS

 No cambiamos la esencia, no mudamos la sustancia, no permitimos al Señor Que Es El Sumo Sacerdote Eterno que nos tome, Bendiga y Consagre, simplemente porque continuamos empeñados en hacer o no hacer por cuenta propia, prescindiendo de Él y oponiéndonos a Él, rivalizando y rechazándolo aun no queriendo.

 Debemos buscar la Voluntad de Dios, colaborar en Que Se Haga-Reine-Triunfe, porque solo así es como no nos oponemos a Él, como realmente llegamos a colaborar en Que Nos Haga El bien Verdadero, de lo contrario, estamos esforzándonos por construir apariencias, hipocresías, autoengaños, cosas que después deseamos que sean reconocidas por otros y se tomen en cuenta.

 Todavía seguimos comportándonos como señores, dueños, como tiranos de nuestra vida, impidiendo al Señor, a Nuestro Dios, que disponga libremente de ella, de manera que, solo construimos apariencias, hipocresías, engaños, fingimos que somos suyos o que lo servimos, que le prestamos atención y le pertenecemos.

 Como no dejamos a Dios que disponga libremente de nuestra vida, no somos de Dios, estamos demostrando la realidad en los hechos, aquello que pretendemos ocultar y negar con la boca.

 Dejamos a Dios que disponga realmente de nuestra vida cuando discernimos Su Voluntad, cuando no le oponemos resistencia, cuando dejamos de presentarle obstáculos a Su Querer Divino, en definitiva, cuando dejamos de preocuparnos por nosotros, de querer que Él se preocupe con y por nosotros, cuando comenzamos a confiar verdaderamente.

 Decimos que amamos a Dios y fingimos hacerlo, pretendemos cuidar las apariencias, razón por la cual caemos en el propio embuste, somos víctimas de la propia mentira, quedando por ello postrados, anegados y perdidos en un inmundo mar de orgullo que es corrupto y tiende a descomponernos.

 Decimos que amamos a Dios, pero no lo hacemos simplemente porque no buscamos Su Voluntad y no colaboramos en Que se Haga-Reine-Triunfe. Como no vamos por éste Camino, impedimos a Dios que disponga de nuestra vida, de nosotros, de la misma vida Que Él puso en nosotros.

 Si hemos aceptado a Dios y nos hemos entregado a Su Voluntad, pero, después comenzamos a dejarnos tomar por el miedo, doblegar por la preocupación y andamos buscando ser salvadores de otros esperando por ello adoración, reconocimiento, aceptación, ser tomados en cuenta, etc., volvimos atrás, a la falta de confianza, y es así como también estamos impidiendo a Dios que disponga de nuestra vida, y de Su Vida en nosotros.

 Como estamos vacíos e impuros, tenemos miedo, sentimos miedo y culpa, nos creemos en deuda para con otros, nos autodespreciamos y depreciamos lo que tenemos, de ahí es que no valoramos nada y nos dedicamos como tontos a busca aceptación y reconocimiento, dejando a Dios atrás, en el olvido, rompiendo la unión, subvirtiendo El Camino.

 Andando de esta manera, decimos que amamos a Dios, que le pertenecemos y que servimos al Señor, pero, la verdad es que no, solo estamos dedicados a nosotros, al orgullo, empeñados en tratar de no ser despreciados, ignorados, rechazados, maltratados, aborrecidos, perseguidos, etc.

 Nos perseguimos solos, estamos volviéndonos locos, y como hacemos tal cosa, puede el adversario asustarnos, perturbarnos y amenazarnos para que peleemos como tontos contra otros o contra Dios, y para que busquemos aceptación, reconocimiento, etc., cayendo así en la inútil preocupación por nosotros mismos.

 Si tenemos miedo, puede el adversario asustarnos mas, entonces, caemos en nosotros, nos hundimos, y ahí abajo, puede el adversario hacernos creer cualquier cosa, simplemente porque seguimos alejándonos de Dios, apartándonos de la Luz, dejando de buscar la Verdad.

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