lunes, 29 de agosto de 2016

EL COMBATE FINAL POR LA SALVACIÓN. CONSIDERACIONES



EL COMBATE FINAL POR LA SALVACIÓN. CONSIDERACIONES


1.- LO QUE ESTÁ BUSCANDO EL ADVERSARIO

2.- PERSEVERAR UNA VEZ MAS

3.- CAE TODO, SE DERRUMBA TODO

4.- AL FINAL, ESE ORGULLO TAMBIÉN DEBE CAER

5.- UN ESFUERZO Y SACRIFICIO

6.- ANTES DE OBRAR POR CUENTA PORPIA, CONSIDERAR

7.- HASTA CONFESAR ESTA ÚLTIMA VERDAD

8.- FINALMENTE EL ANTICRISTO CONFIESA SU OBRA


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1.- LO QUE ESTÁ BUSCANDO EL ADVERSARIO


 Llega el combate final por la salvación de las almas, y como siempre, debemos elegir a Dios, renunciar a nosotros mismos.

 Esta vez, mas que otras veces, es todo muy confuso y contradictorio, sumamente doloroso y asquerosamente abominable.

 Nos castiga, azota, persigue y maltrata el adversario, nos somete a los peores tormentos, y esto es constante, noche  día y todos los días.

 A esto se añade el hecho de que venimos en esto durante años y no hemos conocido otra cosa mas que dolores, penas, sufrimientos, castigos, humillaciones, tomentos, abominaciones que nos han vuelto la vida insufrible, un verdadero castigo, una asquerosa maldición.

 Nos coloca el adversario ante una situación en la que solo podemos padecer como malditos condenados noche y día. Después se ofrece como salvador sugiriéndonos una salida o solución.
 Esa supuesta solución no es tal, no existe, es una trampa, no remedia nada, no alivia nada, solo provocará mas desgracias.

 Lo que realmente busca el adversario es inducirnos a obrar por cuenta propia.

 Quiere liberar la voluntad propia y así sublevarnos contra Dios, hacernos rebeldes contra su Voluntad.

 Quiere imponernos que nos elijamos a nosotros mismos haciéndonos creer que nos salvamos.

 La verdad es la misma de siempre, nada va a solucionar, nada va a cambiar, al contrario, todo va a empeorar.

 Pero a la vez, todo es sumamente insufrible, abominable, insoportable, verdaderamente infernal.

 ¿Salida?, aceptar lo irremediable, soportar, aceptar lo que Dios ha querido, y lo que no quiso, pero permitió para probarnos, purificarnos y hacernos ganar mérito.

 Aceptar no significa querer, solo soportar, pasar, no renegar, no rebelarse. Significa seguir adelante a pesar de todo.


2.- PERSEVERAR UNA VEZ MAS


 Continuando con lo expuesto en: LO QUE ESTÁ BUSCANDO EL ADVERSARIO: http://jorgelojoluzverdadera.blogspot.com.ar/2016/08/lo-que-esta-buscando-el-adversario.html , proseguir.

 No debemos alzarnos, rebelarnos, obrar por cuenta propia, porque no hay solución posible, esta vez nos toca perder como siempre.

 Considerar que perdiendo ganamos, cuando no obramos por cuenta propia perdemos según el mundo, pero ganamos según Dios. El ejemplo es El Señor en la Santa Cruz.

 Tampoco debemos cobrarnos venganza contra quienes al servicio del adversario nos hacen padecer en el mundo como en el infierno.

 Mucho menos debemos obrar despechadamente porque es otra forma de venganza.

 Cuando somos humillados, vencidos, atormentados, castigados, si bien evitamos vengarnos entendiendo que es obra indirecta del adversario el hacernos padecer, es común que obremos despechadamente.

 Esto significa que castigamos o humillamos a otros, o también, que hacemos aquello que sabemos que no debemos y ni nos conviene en revancha y desafío, provocando a Dios, demostrándole furia y manifestando frustración, vomitando veneno.

 La cuestión es la misma de siempre, hay que vencerse a sí mismo, al ego-orgullo-yo que se expresa o manifiesta en la voluntad propia y que finge defendernos al obrar con furia, odio, maldad.

 Considerar que el Verdadero y Eterno Bien Es Dios mismo y lo tenemos cuando aceptamos su Voluntad y dejamos de renegar y de obrar por cuenta propia.

 Hay que aceptar la Voluntad de Dios, abrazar la Cruz y seguir adelante usando todo como medio para vencerse a sí mismo, purificarse, crecer espiritualmente y salvar almas.

 Considerar que el que persevere hasta el fin, se salvará.


3.- CAE TODO, SE DERRUMBA TODO


 En el combate final se alza-presenta-revela el anticristo.

 Se trata del adversario mismo, satanás, inflando, manipulando y usando al ‘yo’ en contra de nosotros mismos.

 El ‘yo’ es tan ‘yo’ que termina siendo él mismo, es traidor, se elige a sí y se rebela, elige al adversario, satanás.

 Aunque queramos ser fieles a Dios, dice ‘basta’ y no cesa hasta que rompe el vínculo, establece la rebeldía y se vuelve rey.

 El adversario mismo, satanás, por su espíritu inmundo de anticristo dice: ‘Esta vez no ganás, esta batalla es mía, te llegó la hora, es el momento de perder’.

 No cesa su azote, castigo, no se acaban los sufrimientos, se difieren en el tiempo y se extienden los abominables días y sus asquerosas y repugnantes noches.

 Esto se difiere en el tiempo, se perpetúa, no acaba, incluso cada día es peor.

 La buena voluntad se agota, el alma se consume, el cuerpo se destruye, deforma y estropea.

 Al final caemos aun no queriéndolo.

 Ahí decimos que realmente queremos rebelarnos y pasar del otro lado. El alma confiesa su última rebeldía, escupe veneno, aborrece a Dios, se rebela furiosa y descontroladamente, y al final, dice que eso es lo que realmente quería.

 Acabada la furia, se desinfla, queda en ruinas, como edificio socavado, aplastada, abatida, y sin donde ir, sin nada que hacer, totalmente perdida, sin Dios, en el vacío.

 Surge miedo y preocupación, si no se apura a pedir perdón y reconstruir la relación con Dios, ahí quedará y se perderá mas allá de las buenas obras que haya realizado.


4.- AL FINAL, ESE ORGULLO TAMBIÉN DEBE CAER


 Abatidos, destruidos, arruinados, con el alma a jirones, perdida, sin fuerzas, nos arrastramos sobre la faz de la tierra como en el fondo del infierno.

 Ahí se alza el adversario y nos dice-sugiere su última tentación, busca seducir al ‘yo’, busca la parte mas honda del alma, la nada miserable y corrupta que somos en esencia.

 ‘Vine a destruir tu orgullo, no te iba a dejar salir, no te iba a dejar pasar, sin antes arruinarte tu orgullo’.

 Acá el alma comprende donde estaba su orgullo, y en el alma fiel y perseverante se trata justamente en eso, en haber obedecido a Dios, haber aceptado su Voluntad siempre.

 Se genera orgullo en renunciar a sí mismo y sacrificarse, obedecer y perseverar.

 Ese orgullo tiene que caer, esta vez debemos perder, acá es donde el alma tiene que decir sin miedo y con fe que no puede ni quiere mas.

 Debe el alma aceptar sus límites, recordar que es solo humana.

 También acá debe vencer el miedo a Dios y no decirle siempre que sí, animarse una vez a decir que no.

 Esta vez debe hacer aquello que considera herejía, lo peor, lo que el alma teme, negarse, decir que no, y vencer el miedo que esto genera.

 Ahí el orgullo de haber obedecido y de haberse sacrificado siempre tiene que caer.


5.- UN ESFUERZO Y SACRIFICIO


 Se alza el adversario para tentarnos por medio de nuestro ‘yo’ rebelado convirtiéndose en anticristo esta unión nefasta en nuestra contra.

 Ahí hace todo lo posible para apartarnos de Dios y obligarnos a que lo odiemos.

 No solo nos castiga, hace padecer y nos somete a aquello que es lo peor de lo peor para cada uno, la “Habitación 1-0-1” de G. Orwell en su novela distópica “1984”, sino que constantemente ofrece falsas soluciones, falsas salidas, falsas salvaciones.

 Busca rebelarnos y meternos en agujeros peores.

 Lo peor que podemos hacer es valernos por cuenta propia, lo mejor que debemos hacer es un gran esfuerzo, un gran sacrificio.

 Esto consiste en postrarnos, aceptar la realidad, decirle a Dios que no podemos mas.

 No hay fuerza ni voluntad, no tenemos ni fe ni esperanza, el adversario nos representa que todo es igual y será peor.

 En este punto ceden la fe y la esperanza, mientras que la caridad se enfrió y perdió hace tiempo.

 No hay mas que mala voluntad, es una situación infernal en la que el alma sufre como maldita condenada sin fin noche y día y por mucho tiempo.

 Pese a tener el infierno adentro y en derredor, el alma debe postrarse, colocarse al menos de rodillas y suplicar.

 No hay ni fuerza para hacer una oración, solo odio, furia, maldad y horrendas tentaciones de venganza, despecho, etc.

 Ahí hay que hacer el esfuerzo-sacrificio, suplicar a Dios una salida, remedio o solución.

 Dios no va a hacer que cesen los castigos y tormentos, no va a remediar la situación, solo va a dar fuerzas para perseverar y seguir, y algo menguan los dolores también, pero no por mucho tiempo.


6.- ANTES DE OBRAR POR CUENTA PORPIA, CONSIDERAR


 El castigo infernal se prolonga, difiere, extiende en el tiempo, es algo abominable, insufrible.

 Se dan cita todos los demonios y no se ve salida, remedio o solución posible.

 Ahí el adversario tienta con venganza y despecho, ‘ya que ni te ayuda ni te interesa, rebelate’.

 Si no lo consigue, tienta con otra venganza y despecho, nos ofrece obrar desafiando y tentando a Dios, provocándolo como adolescentes rebeldes.

 Si con esto no obtiene mucho, nos llena aun con mas furia, odio, maldad y nos tienta con cobrar venganza contra aquellos que son su instrumento en el mundo. Nos tienta con venganza contra sus cómplices mundanos.

 Antes de obrar por cuenta propia, antes de pasar del otro lado, antes de cruzar la línea totalmente descontrolados y convertido en demonios, debemos postrarnos.

 Es sumamente difícil orar, no hay intención, no hay voluntad, solo odio, decepción, desencanto y un abominable deseo de venganza, de hacer padecer a otros. Claramente el adversario nos ha transfundido su voluntad.

 Antes de dejarnos arrastrar, llevar, reclutar por el adversario, debemos postrarnos.

 Hay que pedirle al Señor que nos sale. Eso solo, ni hay fuerzas para otra cosa, no hay voluntad para mas.

 En el mas absoluto vacío, en la mas abominable desolación, hay que pedirle que nos salve, que nos de una salida, un camino.

 También es conveniente recurrir al Cuerpo Místico, es decir, a Santos, Ángeles, almas del purgatorio y quienes pasan por el mundo amando a Dios.

 Esto no soluciona problema alguno, no remedia nada, pero en algo el infierno que nos atormenta cede, mengua, se alivia.

 Luego intervendrá El Señor.


7.- HASTA CONFESAR ESTA ÚLTIMA VERDAD


 Perseverando a pesar de todo, al final el adversario vuelve a hablar tentándonos, seduciendo al ‘yo’ que es un traidor como prostituta barata que solo quiere dinero, fama, poder, comodidad y satisfacción de vicios.

 Lo que dice burlándose es: ‘siempre decías que basta y que no podés mas, que esta vez se terminó, pero como idiota siempre seguís’.

 Luego añade, ‘la verdad es que seguís porque no tenés mas remedio, te descubrí, sos un idiota, un inútil, un incapaz, ni siquiera podés hacer algo bueno por vos mismo, ni por mí que soy tu yo, tu-yo, tu alma misma’.

 Mas allá de lo que haga y diga el adversario, la Verdad es siempre la misma, debemos seguir, ignorarlo, perseverar en la oración.

 Acá tenemos que reconocer la Verdad, debemos pedirle al alma que confiese la Verdad y a Dios que nos la revele.

 La verdad es que hemos renegado de Dios en esta abominable situación por una razón.

 No fue porque los tormentos fuesen insufribles, insoportables, abominables e interminables.

 Hemos renegado y nos hemos quejado, lo hemos despreciado por orgullo.

 Despreciamos esta situación, esta prueba, porque no la hemos podido pasar, porque nos ha tocado perder y porque en esta situación, esta vez, hemos tenido que decirle a Dios que no, que basta.

 Es por orgullo que queríamos vernos libres de esto, de lo mas abominable, de la habitación 1-0-1.

 No fue por dolor o sufrimiento, tenemos desprecio de nosotros mismos y ni nos interesa eso, fue por orgullo.

 Sufrimos por orgullo y por orgullo nos hemos vuelto rabiosos no queriendo ver la situación en la que siempre somos derrotados.

 El adversario nos la restregó sin cesar y se glorió en eso, con esto nos causó verdadero dolor, el peor de todos.

 Considerar que al vernos vencidos, derrotados, humillados, le pedimos-suplicamos a Dios que nos ayude, pero que nos ayude a obtener la victoria, que cambiara la situación.

 La cuestión es que debíamos perder esta vez y eso es lo que nos hizo rabiar, sulfurar, enfurecer y eso es lo que verdaderamente nos arruinó, autodestruyó y provocó el infierno.

 No aceptábamos la derrota, no nos permitíamos aceptar que no va mas, que no podemos y que provocamos el infierno al querer algo diferente, al pretender dominar a Dios y al buscar imponerle que Él solucione lo que es imposible de solucionar.

 Provocamos un infierno peor queriendo controlar a Dios, buscando que Él haga lo que queríamos, pretendiendo que nos ayude a vencer a otros en el mundo, no vino para eso.

 Cuando comprobamos eso nos vimos traicionados, decepcionados, frustrados, renegamos y nos esforzamos en ser mas fieles, buscamos ser orgullosamente perfectos y mejores, pero solo con la vana esperanza de merecer que mas adelante Dios nos ayudar, diera la razón o hiciera cesar la abominable situación sumamente dolorosa e infernal.


8.- FINALMENTE EL ANTICRISTO CONFIESA SU OBRA


 Finalmente el anticristo confiesa:

 “Vine a confirmar tus dudas, vine para apartarte definitivamente de Él”.

 “Vine a darte lo que querías en el fondo del alma, en tu corazón”.

 “Te hablé de fatalidades actuales y futuras, te recordé dolores abominables pasados”.

 “Vine para hacerte la vida abominable e insufrible, un abominable castigo, para volvértela un infierno real sobre la tierra”.

 “Vine a robarte, succionarte la vida, a dejarte reseco como raíz vieja crujiente, a hacerte sufrir y que no conozcas mas que dolor”.

 “Vine a darle muerte a la vida y a todo lo bueno para hacerte mas desgraciado y sufriente, frustrado y resentido”.

 “Vuelvo a decirlo, principalmente vine a buscar tus dudas, miedos, preocupaciones, tus rebeldías y todo lo que es malo para usarlo en contra tuya convenciéndote de que era a tu favor”.

 “Esto lo hice porque en realidad quiero tu bien, siempre quise tu bien, tu verdadero bien, que seas vos mismo, sin Dios, sin ley, sin amo, solo vos convertido en dios”.

 “No vine a postrarte en tinieblas ni a someterte a la muerte eterna, eso lo creés vos al ver todo lo oscuro, malo, por ser pesimista, vine a libertarte, a iluminarte”.

 Y así seguiría hablando sin parar porque solo quiere que lo escuchen, miren, presten atención y hagan caso, que lo consideren un dios y lo tomen en cuenta.


 En esencia considerar que con tal de ser elegido, nos aparta de Dios y ahí comienzan todos los males porque Dios Es El Bien Verdadero, Él Es la Luz Verdadera, Él Es la Vida, Él Es la Verdad, etc., consecuentemente, todos los males comienzan al apartarnos de Él, hundirnos en nosotros mismos, elegirnos a nosotros mismos.

 Ahí abajo queremos creer que somos luz, vida, verdad, pero solo somos unos dementes preocupados por nosotros mismos que fingen bastarse a sí mismos y que tratan de convencer a otros de esa misma mentira.

 La Verdad es simple, Él Es Dios y necesitamos de Él, esto es lo fundamental y así muere el anticristo.


PERFILANDO AL ANTICRISTO:

EL ANTICRISTO Y LA SEGUNDA VENIDA DE JESÚS:

ESPÍRITU DE ANTICRISTO:

ALMAS Y NACIONES POR EL MISMO CAMINO (CÓMO LAS TOMA EL ANTICRISTO):

CADA UNO SE CONSIDERA UN DIOS (=ANTICRISTO):

NADA MAS BLASFEMO, ANTICRISTOS A GRANEL:

VIENE EL ANTICRISTO:

TRES EJEMPLOS DE ANTICRISTO:

EL FALSO PROFETA (=BERGOGLIO) SEÑALA AL ANTICRISTO:

ANTICRISTO SURGE, RECHAZARLO:


Dr. Jorge Benjamín Lojo.
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